A nuestra esencia, por John Elvis
A nuestra esencia revela quien somos cuando las máscaras caen. Una reflexión sobre carácter, amistad, lealtad y las elecciones de la vida.

A lo largo de los años, a lo largo de mi caminata, he seguido el crecimiento de las llamadas “fake news” y, principalmente, de las “fake people”. Personas que usan máscaras de buenos, de amigos, de personas correctas, de ciudadanos ejemplares, pero que, en realidad, sólo están buscando aquello que han establecido como objetivo para sus propias vidas.
Y, para lograr ese objetivo, no les importa pasar por encima de quien sea.
Bueno, bueno...
Desde muy joven, he aprendido de mi viejo padre algo que he llevado conmigo durante toda la minha vida: los amigos leales, los amigos de verdad, son una de las cosas más importantes que podemos tener en esta caminata.
Porque la amistad y la lealtad van juntas.
Durante la minha vida conocí a mucha gente. Gente que ha cruzado mi camino en la vida personal y también en la profesional. Algunos fueron fantásticos y dejaron recuerdos que el tiempo jamás será capaz de borrar. Otros, no tanto.
Y desafortunadamente, también conocí gente mala.
Y hay algo curioso en todo esto: muchas veces, justamente esas personas son las que más juran de pie junto y alardean a los cuatro rincones del mundo que son los mejores ciudadanos del universo.
Af...
Pero el tiempo tiene una manera muy particular de poner cada cosa en su lugar.
Puede engañar a algunas personas durante un tiempo. Puede vestir una máscara, crear un personaje, construir una imagen hermosa, dar discursos sobre honestidad, amistad, carácter y lealtad.
Pero hay una cosa que nadie puede ocultar para siempre: la esencia misma.
Porque podemos cambiar de dirección, de profesión, de situación financiera, de apariencia e incluso de opinión.
Podemos vivir momentos de gloria o atravesar períodos extremadamente difíciles.
Podemos ser ricos o pobres, en lo alto o en lo bajo.
Pero hay algo que permanece allí.
Nuestra esencia.
Y me alegro de que así sea.
Porque al final, cuando todas las máscaras se caen, cuando los aplausos terminan y cuando el tiempo finalmente pone todo en perspectiva, es lo que realmente somos lo que permanece.
No sirve de nada parecer bueno.
Tienes que ser bueno.
No sirve de nada hablar de lealtad.
Hay que ser leal.
Y quizás ahí está una de las grandes lecciones de la vida: el carácter no se anuncia. Carácter se demuestra.
La vida pasa demasiado rápido para pasar nuestro tiempo tratando de complacer a quien no se merece, tratando de convencer a quien ya ha decidido no entender o llevando con nosotros a personas que solo saben caminar a nuestro lado cuando todo está bien.
Valora a quien estuvo contigo en los momentos difíciles.
Agradece a aquellos que extendieron la mano cuando muchos simplemente desaparecieron.
Y, sobre todo, no permitas que la falsedad de los demás transforme lo que existe de verdadero dentro de ti.
Porque al final de cuentas...
Todos somos polvo en el viento.
Y si somos sólo pasajeros en este inmenso viaje llamado vida, quizás la pregunta más importante no sea cuánto tiempo tenemos.
Pero, sí, qué vamos a hacer con el tiempo que nos queda.
Entonces, salva el resto de tu vida.
Vuelve a empezar, si es necesario.
Cambia el rumbo.
Deja atrás lo que ya no tiene sentido.
Acércate a quien realmente importa.
Y nunca pienses que es demasiado tarde.
Nunca es tarde para empezar de nuevo.
Después de todo, mientras haya vida, habrá tiempo para cambiar.
Y mientras haya verdad dentro de nosotros, ninguna mentira podrá borrar nuestra esencia.
JOHN ELVIS RIBAS RAMALHO
COLUNISTA DEL BNT
PRESENTADOR DEL CLUB ROCK 🎸 LIGHT
COMUNICADOR DE LA 94.1 FM
De Woodstock a Rock in Rio: el rock atraviesa generaciones, por John Elvis
Comentarios
Aún no hay comentariosCargando comentarios…
























