Alcolumbre señala con indulto a Bolsonaro por reelección
Davi Alcolumbre utiliza la propuesta de indulto a los condenados del 8 de enero y a Jair Bolsonaro como moneda de cambio para reelegirse presidente del Senado en 2027. La maniobra atrae a la bancada del PL, pero enfrenta resistencia del PT y cuestionamientos jurídicos en el STF

El presidente del Senado, Davi Alcolumbre, dio inicio a una articulación política en Brasilia para pavimentar su reelección al mando de la Casa en 2027. La estrategia central consiste en hacer señas con la aprobación de una amnistía a los condenados por los actos del 8 de enero y al expresidente Jair Bolsonaro, como forma de atraer el apoyo de la oposición y aislar candidaturas rivales.
El movimiento fue revelado por interlocutores del senador, que buscan construir una base sólida de apoyo para su reconducción. Al sugerir el perdón jurídico, Alcolumbre intenta seducir a la bancada del PL, la mayor de la Casa, y deshidratar la candidatura de Rogério Marinho, principal nombre de la oposición para el cargo.
Amnistía como moneda de cambio
La idea vendida por el senador es que el proyecto de amnistía podría pacificar las relaciones políticas, reduciendo las tensiones entre el Legislativo y el Judicial. La propuesta, sin embargo, no es nueva: desde la condena de Bolsonaro por el STF, aliados del expresidente presionan por una salida jurídica que lo devuelva a la elegibilidad.
Alcolumbre, que ya presidió el Senado entre 2019 y 2021, conoce bien los pasillos de la Casa. Su reaproximación con la oposición, especialmente con el PL, es vista como un movimiento calculado para garantizar los votos necesarios. La fuente no detalló cuántos senadores ya habrían señalado apoyo a la maniobra.
Reacción inmediata del PT y base gobernista
El movimiento causó incomodidad inmediata y fuerte resistencia en la base gubernamental. Para el PT y aliados cercanos al presidente Lula, el castigo a los involucrados en el 8 de enero y la inelegibilidad de Bolsonaro son puntos innegociables.
Los senadores petistas afirman que el país no puede ser gobernado como un mostrador de favores o servir de refugio para quien debe explicaciones a la Justicia. La declaración refleja el temor de que la amnistía represente una rendición política ante la oposición a cambio de un aliado en la presidencia del Senado.
Aunque Alcolumbre tiene una relación fluida con Lula, el Palacio del Planalto no dio aval al movimiento. Los auxiliares del presidente evalúan que la propuesta debilita la posición del gobierno y puede generar fisuras en la base aliada.
Obstáculos en el Supremo Tribunal Federal
Además de la barrera política, el proyecto enfrenta dificultades en el Supremo Tribunal Federal. Los expertos explican que cualquier amnistía requeriría una especie de aprobación previa de los ministros del STF para no ser anulada poco después de la votación por inconstitucionalidad.
La Corte ya se ha posicionado sobre la gravedad de los actos del 8 de enero, clasificandolos como atentados contra la democracia. Una ley que perdonara a los condenados podría ser cuestionada por violar la separación de poderes y la independencia del Poder Judicial.
Además, la inelegibilidad de Bolsonaro fue confirmada por el Tribunal Superior Electoral (TSE), y una amnistía aprobada por el Congreso no tendría el pretexto de revertir automáticamente esa decisión, a menos que hubiera un cambio en la legislación electoral o una revisión judicial.
Estrategia para 2027 y escenario electoral
La elección para la presidencia del Senado tendrá lugar en febrero de 2027, junto con la de la Cámara de Diputados. Alcolumbre, que es del União Brasil, intenta viabilizarse como un nombre de consenso, capaz de transitar entre gobierno y oposición.
Sin embargo, la apuesta por la amnistía puede salir por la culata. Si el PT y el gobierno Lula se sienten traicionados, pueden lanzar un candidato propio o apoyar un nombre alternativo, fragmentando el voto y abriendo espacio para Rogério Marinho.
Por otro lado, si Alcolumbre consigue coser un acuerdo con el PL y parte del centro, su reelección se vuelve casi inevitable. La fuente no detalló si ya ha habido conversaciones formales con la cúpula del PL o con el propio Bolsonaro.
Lo que dicen los expertos
Juristas escuchados por el reportaje advierten que la amnistía, si se aprueba, tendría un camino tortuoso en el STF. La Corte ya ha señalado que no aceptará interferencias indebidas del Legislativo en decisiones judiciales, especialmente en casos de ataques a la democracia.
Además, la propuesta puede generar un desgaste institucional sin precedentes, reavivando la crisis entre los Poderes. Para los críticos, la maniobra de Alcolumbre es un ejemplo de cómo el presidencialismo de coalición puede degenerar en negociaciones políticas que ignoran el interés público.
Hasta el momento, el senador no se ha pronunciado públicamente sobre la estrategia. Su asesoría se limitó a decir que está enfocado en la pauta legislativa y en el diálogo con todas las bancadas.
Siguientes pasos
Detrás de escena, se espera que el tema gane fuerza tras las elecciones municipales de 2024, cuando el Congreso retomará las discusiones sobre amnistía y reformas políticas. Hasta entonces, Alcolumbre debe intensificar las conversaciones con líderes partidarios y evaluar el costo político de su apuesta.
El resultado de esta articulación puede definir no solo el futuro del Senado, sino también el tablero político para las elecciones presidenciales de 2026. El reportaje seguirá acompañando los despliegues.
Lea también
Senado aprueba PEC que amplía combate al crimen organizado
El Senado vota este martes el PEC de Seguridad Pública
Lula celebra PEC de Seguridad y confirma ministerio
Fuente
www.gazetadopovo.com.br























