El Niño ganha fuerza y Paraná puede tener más temporales, encharcamientos y deslizamientos
El Niño en Paraná gana fuerza y puede provocar lluvia por encima de la media, temporales, encharcamientos y deslizamientos entre la primavera y el verano

Se espera que el El Niño en el Paraná gane aún más fuerza en los próximos meses y aumente las condiciones favorables para períodos de lluvia por encima del promedio, tormentas, vientos, granizo, tormentas e incluso deslizamientos. Las proyecciones meteorológicas apuntan a que el fenómeno seguirá intensificándose durante la primavera y podría alcanzar su pico entre finales de 2026 y principios de 2027.
Datos recientes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) muestran que la anomalía semanal de la temperatura de la superficie del mar en la región Niño 3.4, una de las principales áreas utilizadas para seguir el fenómeno, llegó a 1,8°C por encima de la media. La NOAA señala además más del 90% de probabilidad de un episodio de intensidad muy fuerte durante los próximos meses.
Las proyecciones citadas en la actualización meteorológica indican que el calentamiento del Pacífico Ecuatorial todavía puede avanzar significativamente, acercándose a 3°C por encima de la normal climatológica a principios de 2027. Si el escenario se confirma, el episodio podría figurar entre los eventos de El Niño más intensos de las últimas décadas.
Lluvia por encima de la media en Paraná
En el Paraná, uno de los principales reflejos esperados es el aumento de la frecuencia y el volumen de las lluvias. El Simepar señala que episodios de El Niño favorecen precipitaciones por encima de la media en el Estado, principalmente durante la primavera y el comienzo del verano. Para septiembre, la previsión ya indica volúmenes por encima de la media en todas las regiones paranaenses.
La tendencia es que el período más crítico ocurra entre noviembre, diciembre y enero, cuando la combinación entre calor, humedad y la actuación de diferentes sistemas meteorológicos puede favorecer episodios de lluvia fuerte concentrados en corto espacio de tiempo.
Con grandes volúmenes de agua en períodos reducidos, aumenta el riesgo de inundaciones, avalanchas y elevación rápida del nivel de ríos y arroyos.
Los temporales pueden ser más frecuentes
La primavera y el verano son, naturalmente, los períodos de mayor incidencia de tormentas en el Paraná. Con el El Niño fortaleciéndose, sin embargo, estos eventos pueden ganar frecuencia en algunas regiones.
Entre los fenómenos asociados están fuertes ráfagas de viento, caída de granizo, gran cantidad de rayos y lluvia intensa. El Defesa Civil y el Simepar también alertan históricamente para mayor posibilidad de inundaciones, inundaciones y movimientos de masas en períodos de El Niño más intensos.
Los efectos, sin embargo, no deben ocurrir de manera uniforme en todo el Paraná. Las regiones Oeste, Suroeste y Centro-Sur tienden a tener una influencia significativa en los volúmenes de lluvia, mientras que otras áreas también pueden enfrentar períodos de lluvia por encima del promedio.
El riesgo de deslizamiento requiere atención
Otro punto de atención es el encharcamiento del suelo. La secuencia de episodios de lluvia puede aumentar el riesgo de deslizamientos y movimientos de tierra, principalmente en laderas, áreas de ocupación vulnerable y lugares que ya poseen historial de ocurrencias.
La orientación es para que la población siga las previsiones meteorológicas y, principalmente durante períodos de inestabilidad más severa, esté atenta a las alertas emitidas por los órganos oficiales.
Defesa Civil do Paraná mantiene sistemas de advertencia para situaciones que involucran tormentas, granizo, vientos y otros eventos meteorológicos adversos.
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