Población de jorobas de jubarte aumenta de 1,5 mil a 35 mil en Brasil
Población de jorobas de jubarte en Brasil pasó de 1,5 mil a 35 mil animales. Instituto celebra 30 años de conservación de la especie.

La población de ballenas jorobadas en Brasil pasó de aproximadamente 1.500 animales, a principios de la década de 1990, a más de 35.000 en la estimación realizada en 2022. La recuperación representa uno de los principales logros de la conservación ambiental en el país y marca los 30 años de actuación del Instituto Ballena Jubarte, celebrados en 2026.
Durante décadas, la especie sufrió con la caza comercial, especialmente para la extracción de grasa utilizada en la fabricación de aceite. La actividad fue prohibida en Brasil en 1987, allanando el camino para acciones de protección, monitoreo y recuperación de los animales.
El trabajo de conservación ganó fuerza en la región del archipiélago de Abrolhos, en la costa de Bahía, considerado uno de los principales lugares de reproducción de las ballenas jorobadas en el Atlántico Sur.
De especie amenazada al símbolo de la preservación
La historia de la recuperación comenzó después de que los investigadores identificaran una pequeña población de ballenas sobrevivientes en Abrolhos en 1988. El descubrimiento motivó la creación del Proyecto Ballena Jubarte, ideado por Enrico Marcovaldi y la bióloga Márcia Engel.
En 1996, la iniciativa fue formalizada como Instituto Ballena Jubarte, ampliando sus actividades científicas y ambientales con apoyo de Petrobras.
Los resultados han aparecido a lo largo de los años. En 2014, la ballena jorobada dejó la lista brasileña de especies en peligro de extinción, tras décadas de esfuerzos de conservación.
En la actualidad, el instituto sigue el comportamiento, la reproducción y la migración de estos animales, además de desarrollar acciones de educación ambiental e investigaciones científicas.
El monitoreo identifica miles de ballenas
Uno de los principales instrumentos utilizados por los investigadores es la identificación fotográfica de las colas. Cada ballena jorobada presenta marcas y diseños únicos, que funcionan como una especie de huella dactilar.
Con esta técnica, más de 10.000 animales han sido identificados individualmente. El instituto también utiliza inteligencia artificial para comparar imágenes y rastrear ballenas registradas en diferentes regiones del planeta.
Las investigaciones ayudaron a confirmar que las jorobadas migran de las aguas cercanas a la Antártida hacia el litoral brasileño, donde encuentran condiciones favorables para el apareamiento y nacimiento de las crías.
Además, el trabajo científico ha involucrado a más de 700 estudiantes de grado, aproximadamente 60 investigaciones de maestría y doctorado y más de 130 artículos publicados.
El cambio climático amenaza a la especie
A pesar de la recuperación de la población, los expertos advierten que la preservación de las ballenas jorobadas sigue exigiendo atención.
La contaminación de los océanos, la presencia de microplásticos, el cambio climático y la interferencia de las actividades humanas representan desafíos para la supervivencia de estos animales.
Según el director ejecutivo del Instituto Ballena Jubarte, Eduardo Camargo, el cambio climático puede comprometer la disponibilidad de alimentos, afectando directamente el ciclo de vida de las ballenas.
Otro punto importante es la convivencia entre la especie y las actividades marítimas. Investigaciones desarrolladas por el instituto contribuyen a orientar cambios en rutas de embarcaciones y reducir el riesgo de impactos sobre los animales.
La recuperación es considerada como un logro ambiental
El crecimiento de la población brasileña de ballenas jorobadas demuestra la importancia de políticas públicas, inversiones en investigación y acciones permanentes de preservación.
Aunque la estimación para 2026 todavía está en proceso de elaboración, los investigadores destacan que las variaciones en el número de ballenas avistadas de una temporada a otra no significan necesariamente una reducción de la población.
Después de tres décadas de actuación institucional, el Instituto Baleia Jubarte sigue trabajando para garantizar que una de las especies más grandes de los océanos siga encontrando condiciones adecuadas para reproducirse y sobrevivir en las aguas brasileñas.
























