Sanepar impide que 457 mil millones de litros de esgoto lleguen a los ríos del PR
Sanepar trata 457 mil millones de litros de esgoto y contribuye a mejorar la calidad de los ríos del Paraná. Ponta Grossa está entre las prioridades

Sanepar trató aproximadamente 457 mil millones de litros de aguas residuales en 2025, evitando que ese volumen de residuos fuera arrojado sin tratamiento en ríos y arroyos del Paraná. El resultado sigue la mejora de los indicadores de calidad del agua en el estado, según un estudio divulgado por el Instituto Paranaense de Desarrollo Económico y Social (Ipardes).
De acuerdo con el informe de 2026, el 87% de los 172 puntos de monitoreo analizados presentaron agua clasificada como buena. El índice representa un avance de seis puntos porcentuales respecto al levantamiento anterior, publicado en 2022, cuando el porcentaje era del 81%.
La ampliación de la recogida y del tratamiento de aguas residuales es señalada como uno de los factores que contribuyen a la recuperación ambiental de las cuencas hidrográficas paranaenses.
Cosecha de alcantarillado avanza y Sanepar prevé R $ 13.000 millones en inversiones
Actualmente, la red colectora de alcantarillado atiende al 82,9% de la población en el área de actuación de Sanepar, porcentaje superior a la media nacional del 62,3%, según datos del Sistema Nacional de Información sobre Saneamiento (Sinisa) presentados por la compañía.
En 2022, la cobertura registrada por la empresa era del 78,9%. Esto significa un crecimiento de cuatro puntos porcentuales en el período.
Además de la expansión de la red, Sanepar informa que trata el 100% de las aguas residuales recogidas en los municipios atendidos.
Para seguir ampliando los servicios, la compañía proyecta inversiones de R$ 13 mil millones hasta 2030, con foco en la universalización del saneamiento básico.
Según el director presidente de Sanepar, Wilson Bley, la mejora de los índices ambientales está relacionada con la expansión de la infraestructura y la eficiencia del tratamiento de aguas residuales urbanas.
Ponta Grossa es una prioridad para la protección del agua
El municipio de Ponta Grossa aparece entre las localidades consideradas prioritarias para las acciones del programa Água Segura, desarrollado por Sanepar para fortalecer la preservación de los manantiales y reducir riesgos al abastecimiento.
La iniciativa contempla municipios y regiones que presentan mayor demanda de recursos hídricos, como Curitiba y Región Metropolitana, Londrina, Cambé, Maringá, Cascavel y ciudades del Litoral paranaense.
El programa prevé monitoreo preventivo, identificación de situaciones de riesgo y medidas de protección de las fuentes utilizadas para abastecimiento público.
Entre las estrategias se encuentran la recuperación de bosques ciliares, el control de la erosión, la preservación de manantiales y el fomento de prácticas sostenibles de uso de la tierra.
Una de las iniciativas es el Fondo Azul, mecanismo que prevé incentivos financieros a productores rurales que contribuyen a la conservación de manantiales y áreas de preservación ambiental.
Estudio identifica ríos que todavía presentan problemas de calidad
A pesar de la evolución registrada en el Paraná, el levantamiento del Ipardes muestra que todavía existen desafíos para la preservación de los recursos hídricos.
De los puntos evaluados, el 9% presentó calidad del agua considerada razonable, mientras que el otro 4% recibió mala calificación.
El estudio también identifica regiones que requieren atención especial, incluyendo las cuencas del Piquiri, Bajo Iguazú, Alto Ivaí y Bajo Tibagi, donde hay potenciales conflictos relacionados con el uso del agua o riesgos de contaminación subterránea.
Para abordar estos problemas, Sanepar está desarrollando nuevas herramientas de monitoreo y respuesta a emergencias ambientales.
Entre ellas están el Protocolo de Atención Rápida (PAR) y el sistema NOAH, plataforma destinada a la identificación georreferenciada de áreas de riesgo y a la elaboración de mapas de vulnerabilidad hídrica.
Según la gerente de Recursos Hídricos de la compañía, Ester Amélia Assis Mendes, estas tecnologías deben ayudar en la identificación anticipada de problemas y en la adopción de medidas para proteger los sistemas de abastecimiento.
La conservación de los ríos es fundamental para garantizar el abastecimiento
El informe también analiza la distribución del consumo de agua entre el abastecimiento público, la industria, la agricultura y la ganadería.
Entre las regiones con mayor participación del abastecimiento público en el consumo, se destacan el Alto Iguazú, con 75%, el Bajo Tibagi, con 54%, y la Región Litoral, con 51%.
Los datos refuerzan la importancia de preservar los manantiales, especialmente en las regiones urbanas que dependen de sistemas complejos de captación y distribución de agua.
La edición 2026 de los Indicadores de Desarrollo Sostenible por Cuencas Hidrográficas del Paraná reúne información ambiental y socioeconómica para orientar políticas públicas, inversiones y acciones de conservación.
El Índice de Calidad de las Aguas se calcula a partir de datos recogidos en 172 lugares de monitoreo, siguiendo la clasificación utilizada por el Instituto Agua y Tierra (IAT).
Aunque los resultados indican avances, el estudio muestra que la ampliación del saneamiento y la protección de los ríos siguen siendo esenciales para asegurar agua de calidad a la población paranaense.
























