Bala de caramelo, por Renata Régis Florisbelo

Llegó todo de negro, el color preferido, suyo y mío. Elegancia, misterio y magnetismo. Aquel color cumplía el papel de despertar la memoria, traer flashes del pasado, los colores de los sentimientos que quedaron acrisolados... Mi corazón aún no se ha liberado del color de la ropa que lleva, en el cuerpo que muestra, en el deseo que sólo él despierta. Y esa voz suave, un terciopelo de placer que viene a acariciar mis oídos. Dulzura de voz que sólo él tiene.
El toque de displicencia: se dejó percibir en el flagrante de la bala de caramelo sacada del bolsillo, pelada, redoblada en la desnudez que el papel quitado le provocaba. Silencio, mis ojos clavados en él, en la boca que por fin agarró la discreta bala. Y me derrití como esa masa caramelizada, ella en la boca yo había ido, en la periferia, en el lado exterior de esa camisa, pantalones y zapatos negros.
Estúpida, entumecida, mis piernas se ablandaron, el corazón se derritió y yo casi me fundí a la masa de la bala de caramelo que nunca más tendrá un vulgar sabor para mí.
Autor: Renata Regis Florisbelo
https://www.youtube.com/watch?v=Od0-N2p5wTw&feature=youtu.be
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