Caso del novio acusado de mantener a mujer en cárcere privado tiene reviravolta en PG
Abogado cuestiona acusación de cárcere privado, considera prisión preventiva desproporcional y prepara habeas corpus para intentar liberar al investigado

El arresto en flagrante de un hombre investigado por presunta prisión privada y lesiones corporales en el ámbito de la violencia doméstica se convirtió en un centro de impasse jurídico en el Paraná. Después de que la Justicia convirtiera la prisión flagrante del acusado en prisión preventiva —determinando que permanezca detenido durante el curso de la instrucción procesal—, la defensa técnica del investigado manifestó vehemente discordancia pública de la decisión.
En un pronunciamiento oficial, el abogado criminalista Helian Kosloski, responsable de la defensa del acusado, declaró que el mantenimiento de la custodia cautelar es desproporcionado y impugnó formalmente la propia capitulación de los crímenes atribuidos por la autoridad policial. "La defensa técnica del acusado de prisión privada y lesión corporal en un contexto de violencia doméstica recibe con discordancia la decisión de convertir la prisión en flagrante en prisión preventiva", afirmó Kosloski.
Tesis defensiva cuestiona investigación y alega falta de pruebas para prisión
El principal punto de insurgencia del abogado se fundamenta en la calificación jurídica de los hechos. Según la defensa, al analizar detalladamente el acervo probatorio y los testimonios recogidos en la investigación policial, se constata la ausencia de requisitos fácticos para la caracterización del delito de prisión privada.
"Esto por dos motivos: el primero de ellos es por no estar de acuerdo con la tipificación de los delitos, con el encuadre de los delitos en prisión privada, eso por los propios elementos que fueron levantados en investigación policial", argumentó el jurista.
La tesis del abogado se basa en el entendimiento de que no todo conflicto en el ambiente doméstico configura la privación severa de libertad exigida para el encuadre de prisión, debiendo la conducta ser evaluada con rigor técnico para evitar excesos acusatorios.
Defensa sugiere tobillera electrónica y medidas protectoras
Además de combatir el encuadre del delito, la defensa alega que el investigado posee condiciones personales favorables -tales como primacía, residencia fija y ocupación lícita-, lo que aleja la necesidad de la prisión preventiva como medida extrema.
Kosloski señaló que el Poder Judicial dispone de herramientas alternativas perfectamente eficaces para resguardar la integridad de la víctima y garantizar el regular desarrollo de las investigaciones sin la necesidad de mantener al acusado encarcelado. "Por otro lado, tenemos condiciones positivas del agente que permiten que responda ese proceso en libertad, incluso con la posibilidad de aplicar medidas cautelares, como por ejemplo, monitoreo electrónico, aplicación de medidas protectoras de urgencia -es decir, que posibiliten y aseguren la persecución penal y la seguridad de la víctima", destacó el abogado.
Habeas Corpus será impetrado en el TJ-PR
Ante el mantenimiento de la prisión en primera instancia, el equipo jurídico del acusado confirmó que recurrirá al Tribunal de Justicia del Estado del Paraná (TJ-PR) para revertir la decisión. La solicitud de hábeas corpus será protocolada en régimen de urgencia, buscando un limiar para conceder la libertad provisional al cliente, subordinada o no al cumplimiento de las medidas cautelares sugeridas.
"Dicho esto, la defensa pretende impetrar en las próximas horas un habeas corpus ante el Tribunal de Justicia del Estado del Paraná para que entonces el acusado sea reevaluado y puesto en libertad", finalizó Kosloski. El caso ahora espera manifestación de los desembargadores de la Corte estatal, que deberán analizar la legalidad del mantenimiento de la prisión preventiva frente a los argumentos traídos por la defensa.























