Mesa para cinco, por Renata Régis Florisbelo
Una mujer y cinco niños llaman la atención durante un almuerzo en el restaurante, despertando curiosidad y reflexiones en una observadora de la escena.

Cada uno de los cinco niños se comportaba bien. Nadie corría, ni gritaba, tampoco miraban a la mujer que las acompañaba como quien pide algo. Llegaron juntas al restaurante. Chica de rasgos ligeros. Los niños intrigaban. ¿Hijos? Una chica tan joven... ¿Alguien le había confiado a esos cachorros de gente bien comportados para organizar el almuerzo?
Las chicas con sus tenedores comían sin prisa y ella cuidaba, atendía. El resto del tiempo se destinaba a sí misma en las pocas garfias en las que su plato había alcanzado. Había un color armonioso en esos platos. Había regularidad en las caras que saboreaban comedidas. Igualmente regulares y sutiles eran los tonos de la ropa de todos: mujer y sus cinco niños para el almuerzo.
Había regularidad en mi expresión que mientras comía naranja con frijoles, intentaba ocultar como espectadora de la escena la indagación. En la mesa cabían cinco niños, una mujer y mi interrogatorio.
Autor: Renata Regis Florisbelo
https://www.youtube.com/watch?v=BiZpBzkg0Mc&feature=youtu.be
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