Prato de macarrão, por Renata Régis Florisbelo
Ermínio era exigente con el macarrão, pero un almuerzo en familia reveló un detalle nada apetitoso en la preparación del plato casero.

Erminio era aburrido, no aceptaba comer pasta industrializada. Su esposa tenía que cumplir casi a diario el ritual de la preparación del alimento. La familia había sido invitada a almorzar en casa de gente sencilla y cordial. Mientras los hombres circulaban fuera de la residencia, las mujeres, anfitriona de la casa y la esposa y la sobrina del exigente señor permanecían en la preparación de la comida.
En aquel instante miraban la olla y la impactante constatación de que los huevos eran sumados a la pasta en ebullición como vinieron al mundo y con todos los restos y restos que le acompañaron al ser expulsados. Miedo. Pausa..
Y el almuerzo quedó listo, mesa servida, invitados acomodados, la joven y la mujer fueron creativas en arreglar excusas milagrosas para no tocar nada que salió de aquella olla. El hombre se deleitó y se hartó de la sabrosa pasta hecha en casa. Se sirvió de varios platos. Parecía que esa pasta nunca se acabaría.
Autor: Renata Regis Florisbelo
https://www.youtube.com/watch?v=JeZslmknkQE
Lea también: Rebola pelo, por Renata Régis Florisbelo
























